La cocina amateur y la profesional se diferencian en cantidad de cosas: técnicas, equipamiento… ¡El mueble caliente es una de ellas! Sin duda, si no te dedicas a la cocina profesional quizás en tu vida hayas oído hablar de este tipo de muebles. ¿Qué son los muebles calientes? ¿Estás seguro de que nunca has oído esta expresión en mobiliario de hostelería?
Una de las diferencias que existen entre la cocina doméstica y la profesional es, sin lugar a dudas, la cantidad de comida que se prepara. Además, si una gran parte de esta comida no estuviese ya preparada sería muy difícil poder servir a los comensales en un tiempo razonable. Por eso, una de los inventos que se han desarrollado para la hostelería son los muebles calientes.
Así, un mueble caliente no es más que un tipo de mobiliario de hostelería. Sería un aparador o expositor (según los tipos) en el que se puede almacenar comida caliente o tibia para evitar que se enfríe. Desde bandejas en un catering hasta pinchos de tortilla o pollo que no queremos servir fríos. Lo cierto es que los usos de los muebles calientes en hostelería son prácticamente ilimitados y hay casi tantos como platos cocinan los chefs.
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¿Qué muebles calientes hay?
Pero cuando hablamos de muebles calientes una cosa que hace falta tener en cuenta es que no todos los muebles calientes son iguales. Del mismo modo que no servirías comida en una mesa de noche o no te pondrías a escribir en una mesa de centro, no cualquier mueble caliente vale para cualquier cosa.
Así, habría dos tipos de muebles calientes: por una parte los cerrados y por otra los abiertos. En los primeros, colocaríamos los alimentos que queremos mantener en un estado tibio o caliente de forma duradera. En los abiertos, por el contrario, lo que se busca es un doble objetivo: por una parte mantener la temperatura adecuada de los alimentos o platos y, por otra, poder exponerlos para que los clientes se sientan atraídos por ellos y se les pueda hacer ya la boca agua.
Después, como todo tipo de mobiliario de hostelería, los muebles calientes vienen en diferentes configuraciones para adaptarse a cualquier cocina o a la barra de cualquier bar: murales, de esquina, más altos o más bajos. Las opciones son prácticamente ilimitadas, de tal forma que podemos hacer que los muebles calientes se adapten a casi cualquier arquitectura.