La importancia de comprar sillas cómodas en un local de hostelería

Montar un local de hostelería desde cero no es tarea fácil. Tampoco lo es reflotar uno que no está en sus mejores momentos. Cocineros, camareros, ubicación… Todas las piezas son importantes y cruciales en el éxito. Sin embargo, hay una en la que no mucha gente suele reparar: la importancia de las sillas.

Las sillas juegan un rol crucial en la hostelería. Por una parte, definen en gran medida el estilo del local y son un factor determinante. Pensemos, por ejemplo, en cómo las sillas retro hechas con acero pueden reforzar el ambiente vintage de un local, mientras que otras sillas de colores pueden contribuir a dar una imagen diferente. Podemos jugar con las sillas en la hostelería no sólo escogiendo el estilo, sino también si son todas homogéneas o buscamos deliberadamente una heterogeneidad.

Así, un local de verano en el que las sillas sean de cuero o un local de alta gama en el que las sillas sean de baja, probablemente no funcione. Desde luego, siempre hay excepciones, pero ninguna de ellas deja la elección de las sillas a la improvisación. Y es que en la hostelería las sillas son, junto con las mesas, la parte del mobiliario más importante de todas.


Las sillas en la hostelería: usar la comodidad

Además de los colores, los materiales y los estilos; otra característica de las sillas en la hostelería en la que tenemos que pararnos a reflexionar es, sin duda, el nivel de comodidad que están otorgando a nuestros clientes. Una silla muy cómoda puede ser maravillosa y recordarse como un lugar fabuloso. Sin embargo, tiene también su lado oculto: Si los clientes están demasiado cómodos, no se favorece tanto su rotación como si no lo están. ¿Por qué levantarse y pagar, si se está tan bien aquí? Pensarán.

También hay que evitar caer en el extremo contrario: unas sillas extremadamente incómodas pueden dejar dolores de espalda a los clientes y que éstos no quieran volver. Como sucede con los estilos, en comodidad y confort tampoco es que haya una “respuesta adecuada” sino que todo dependerá de ante qué público estemos y de cuál sea el tipo de local hostelero que estamos dirigiendo.

También es importante en el sector de la hostelería, que las sillas que adquirimos para los clientes vayan en consonancia con el tipo de mesas que estamos proponiendoles. Así, unas sillas demasiado bajas (por cómodas que sean) no funcionarán bien con mesas demasiado altas y al contrario. Es una elección cuidadosa que debe ser tomada con atención y teniendo en cuenta todo: las mesas, el local, la ubicación, si queremos que haya gran rotación… Del conjunto de todos estos criterios, ponderándolos debidamente, sin duda se podrá elegir la mejor combinación de sillas para hostelería de todas.

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