En ocasiones estamos más preocupados por la imagen de nuestra marca que lo que verdaderamente ésta inspira empezando, cómo no, por los colores que hemos elegido para diseñar nuestro local. Y es que no solo basta con elegir una marca, un logotipo y un diseño que nos guste, sino que al final éste inspire confianza a la par que profesionalidad cara a nuestros clientes. Esta vez hablamos sobre la importancia de la cromoterapia en el mobiliario de hostelería.
Ten en cuenta una cosa: puedes tener un cartelería bien diseñada, un local amplio, ubicado en una zona afortunada… pero si falla algo tan importante como el color, gran parte del éxito de tu establecimiento hostelero está perdido. Puede que creas que esta afirmación es algo exagerada pero nunca hay que menospreciar a nuestro subconsciente porque a veces éste es el que manda. El poder de la cromoterapia es más importante de lo que crees, también en el mobiliario de hostelería.
Seguramente a ti, como propietario o encargado de un local de copas, bar o restaurante te haya pasado: has elegido un local simplemente por lo que éste te ha inspirado. Luego ya la calidad del producto o servicio elegido sentará sentencia para repetir o no. Pero detrás de todo eso, el color es importante. La cromoterapia juega un papel importante en la decoración de interiores y en la elección en el mobiliario de hostelería. Si a tus clientes les gusta tu local y sobre todo SI SE ENCUENTRAN BIEN EN ÉL, volverán. De eso no cabe la menor duda.

Mobiliario de hostelería de colores
Está claro que a la hora de elegir los colores de tus muebles de hostelería debes fijarte sobre todo que estos combinen entre sí. Que sea un espacio con una sincronización cromática y por tanto que sea un local con cierta combinación y belleza estética, pero antes que esto párate a pensar, ¿qué color elegir? En realidad, ¿qué transmiten los colores?
Un ejemplo los tienes en los bancos tapizados ARLEX. Elige el color que mejor se adapta a tu negocio y a lo que éste quiere transmitir. El rojo en mobiliario de hostelería es sinónimo de fuerza, de amor, de pasión, de fuerza y de personalidad. El amarillo es felicidad, diversión, energía… sin embargo en tonos más claros, también es sinónimo de calidez y confianza.
Si te decides por un mobiliario de hostelería en azul, según la cromoterapia nos encontramos en un local que insufla armonía, modernidad, progreso, crecimiento… ¡toma buena nota! Por el contrario el verde es sinónimo de espíritu joven, esperanza, naturaleza y equilibrio.
Puede sonar a un tópico pero si tus clientas son mayoritariamente mujeres por tu tipo de local de hostelería, una opción agradable en mobiliario de hostelería es el rosa que inspira dulzura, delicadeza y serenidad. Y para los ambientes neutrales y fríos, el blanco nunca falla. ¿Con cuál te quedas tú? Mucho cuidado con elegir el color en tu decoración y en los muebles de tu local.